Escrito por Luis Alfredo Villalba Ruiz

La lectura del libro me ha hecho recordar, el artículo “La Palabra arma fulminante” y es que como que lo es, también es cierto que la retórica de su empleo pone en evidencia el cariz de quien la emplea, refleja su sentir, su pensar y su intencionalidad.

El libro deja traslucir las tres cosas el pensar del autor, pone en evidencia el hábito de adjetivar las formas de pensar diferente a la propia, asume la representación personalísima del autor y como tal deja traslucir el sentir, más allá de lo racional del pensamiento que intenta exponer.

Resulta interesante la habilidad para encasillar el pensamiento y sus representantes en la sociedad de hoy, tanto como el cuestionamiento a la razón de ser de las Ciencias Sociales. Se exime sin embargo de ser parte del estado de cosas vigente, con lo cual discrepo, pues considero que la crisis de la sociedad ¡Es eso! de la sociedad y no ayuda en nada el limitarse al capitalismo en particular, que sostengo no engloba a la sociedad mundial. Este equivocado enfoque condena a la inacción a quienes no ostentan ni hacen usufructo del poder – LA TOMA DE DECISIONES.

Considero análisis teórico la pretensión de confrontar Sociedad Abierta y Sociedad Cerrada, la realidad ha puesto en evidencia que en la realidad no es posible encontrar una u otra por el contrario la evolución nos pone frente a la realidad de Sociedades Mixtas matizadas a partir de la conducción política hegemónica, más aún en la realidad Latinoamericana, donde la clasificación de proletariado en estricto, no es pertinente, ni a pie forzado.

Al igual que las varias doctrinas, reflexionadas y pensadas por el hombre, la marxista tiene un propio punto de vista respecto de cómo construir una sociedad diferente a la capitalista y se ampara en una propia interpretación y teoría social, filosófica, económica y política, es ese el legado aprender a interpretar la realidad no endiosar el conocimiento.

La interpretación filosófica de la sociedad desde cualquier perspectiva, es un interesante ejercicio reflexivo y es de suma utilidad para como lo hace el autor hacer notar el fondo y la intencionalidad de las opiniones.

Es una pena, por lo que puede desprenderse del libro, que no sea posible exhibir un proceso de teorización y construcción de la sociedad, que pongan en evidencia la existencia de una alternativa al sistema capitalista. No se trata de renunciar al poder y consecuentemente a la revolución, esa que trastoca el statu quo, sostengo se trata más bien de GESTIONAR EL PODER, de aceptar la pluralidad de la sociedad que estamos construyendo.