Escrito por Luis Alfredo Villalba Ruiz

Inseguridad - Desobediencia social – Vandalismo – Autoridad Precaria – Centralización de Poder

Nuevos tiempos exigen la puesta en valor de nuevos roles para la afirmación de valores y principios, antaño a cargo de la familia,

que la nueva sociedad se obliga a repensar para hacerse sustentable, hoy cuando ha quedado desfasada la familia del centro de formación y desarrollo de los círculos virtuosos de la sociedad.

No es difícil escuchar referirse a las nuevas generaciones como que son expresión de una mala educación y carente de la virtudes de las generaciones precedentes, respetuosas de los roles y prerrogativas de sus mayores y desvalidos por género, salud, etc.

Voces de donde están los padres y otras que se aventuran a decir que en los colegios ya no se enseña nada, más aún ahora que no se les puede tocar un pelo a los muchachos y muchachas porque lo denuncian al profesor cuando intenta imprimir normas de comportamiento.

Todo está de cabeza, la educación del país es pésima, los profesores al igual que los demás profesionales están solamente preocupados de ejercer, para ganar más, aunque para ello deban realizar uno, dos o tres trabajos; con lo cual ellos también descuidan a su familia y entran al círculo vicioso de los males de crianza inadecuada de la sociedad que no tiene por dónde empezar a desatar el hilo de la madeja.

Me permito reiterar como lo sostengo en la obra Transeúnte del Siglo XXI – el fondo del asunto nos remite a la cada vez mayor precariedad económica a que nos está condenando el modelo neoliberal – que para mantenerse exitoso requiere de compensar con ingresos mayores al promedio a grupos de élite capaces de viabilizar el funcionamiento del modelo a costa de sacrificar a la mayoría que se obliga a realizar más de un trabajo, el involucramiento de más de un miembro de la tradicional unidad familiar, en el mercado laboral, para compensar los ingresos traídos a menos y con ello descuidar la familia tradicional y su rol de forjador de nuevas generaciones, mantener la diferencia de ingresos por género manteniendo esta como distractor social y motivo de reivindicación, etc.

Lamentable a esta altura de los tiempos señalar que los referentes de modelo alternativo, social demócrata, socialista, comunista, etc. Han devenido en modelos que a lo que mayormente han llegado es a cambiar la clase que conduce y dirige el estado y gobiernos; sin embargo tienen las mismas expresiones de crisis y no han logrado ampliar la base de social que se beneficia del modelo y menos redistribuir con éxito la concentración de la riqueza; ello porque lo que deben redistribuir son expresiones de riqueza franciscana, que condenan a sus pueblos a vivir por debajo de lo estimado como estándares aceptables de vida, como para ser capaces de convencer al mundo que son la alternativa.

Sin embargo nos reduciríamos a un tema economicista si se considera que es la concentración de la riqueza la contradicción principal para garantizar nuevas perspectivas para la sociedad y el hombre. Han transcurrido ya décadas desde la afirmación realizada a partir del pensamiento marxista, sin embargo es poco lo que se ha hecho – Sostengo sin temor a equivocarme que la contradicción principal nos remite irremediablemente a confrontar sin remilgos al proceso de Toma de Decisiones y su instrumentación – reservada desde siempre para quienes tienen en sus manos el poder de decidir los rumbos a seguir; aún hoy en los albores del siglo XXI incapaces de renunciar a los beneficios personales y hacer sustentable el proceso de toma de decisiones, cambiando la perspectiva de elitista y vanguardista a participativa, que sí creo, sería capaz de potenciar la generación de la riqueza a repartir y redistribuir a sabiendas de conocer el beneficio directo del esfuerzo puesto al servicio de la sociedad.

Con todo derecho los mentores, en el mundo, del modelo neoliberal reclaman la permanencia del modelo para que a partir de allí se piense en la generación de más riqueza desde la iniciativa privada para tener más que repartir. Al igual los mentores de los modelos alternativos, reclaman la entronización de sus modelos porque al menos consideran es mayor la base de quienes se benefician y consecuentemente será mayor el número, aunque claro se sacrificaría el estándar que permite el otro modelo.

¿Cómo país estamos en agenda con estos temas de importancia fundamental para conducir los destinos de la sociedad peruana? Es evidente que no, más nos preocupa el corto plazo y somos aún tan precarios como los partidos que aspiran a conducirnos

Tenemos otra agenda, las contradicciones se han circunscrito a las cabezas visibles de nuestros gobernantes. Si, está en debate efectivamente el proceso de toma de decisiones pero está circunscrita a la pareja presidencial, por la incapacidad del ejecutivo, legislativo y poder judicial para trasuntar del espíritu de resguardo del poder estatuido a la instauración progresiva de un poder compartido capaz de trasparentar el proceso de toma de decisiones sobre como conducir el país, desde el nivel de los gobierno locales, regionales y nacional.

Nuestros esquemas mentales, van a seguir imponiéndose, porque son de élite no del país. Atrevámonos a innovar y construir un modelo de sociedad al amparo de la instauración de un proceso de Toma de Decisiones transparente integrador, equitativo e inclusivo.

Urgente reclama vencer el terror y miedo al quehacer político y revertir la prevalencia de la dictadura del quehacer política = interés personal.