Escrito por: Luis Alfredo Villalba Ruiz
Cuanta grandeza humana se oculta tras sus puntos de vista preocupados de los sucesos del hace un rato, del hoy, del futuro, del  ayer, no menos de diez diferentes puntos de vista que no tiene como obviar, porque son de carne y hueso, materializados ante sus ojos. Cada Uno un milagro a la vez.
Ella un propio milagro, el último de sus raíces. Es un ser de carne y hueso digno del título de heroína, en su vida debió volver a nacer más de 10 veces, cada vez un nuevo comienzo sin saber si esa siguiente vez terminaría su camino o debería estar preparada para recomenzar uno nuevo.
Y no tiene que dejar de ver la luz del sol para ser heroína, ya lo es, para quienes la queremos, quienes la vemos y veremos caminar con la esperanza en la mano de que hay algo por encima de nosotros que le ha dado la misión de ejemplarizar como llevar una vida para la que no estuvo preparada ni fue preparada, se forjó andando.


En el camino aprendió tantísimas cosas, y le quedan otras tantísimas por aprender verse en el espejo de la vida de sus antecesores no fue suficiente pero si el aliento constante para no desmayar en cada nuevo camino emprendido.
Nos acompaña siempre el don del perdón por eso será que cuando algún ser querido nos deja y se adelanta en la partida se produce un quiebre emocional y por arte de magia desaparece todo aquello que en vida parecía el desencadenante de encontrones, desacuerdos, fricciones y más.
Conchito de la familia y de seguro la niña de los ojos de papá y mamá cuidada en algodones para que no vaya a sufrir daño alguno; los cristales con que la veían nunca dejó descubrir el corazón de acero que tenía oculto y dispuesto a querer mientras la luz del día y la oscuridad de la noche se lo permita.
En su época entrados los dieciséis años ya se era casadera y como sus contemporáneas la visita y asistencia a sin fin de reuniones de la sociedad era la mejor forma de conocer y descubrir que le deparaba el futuro. No estaba sola, para entonces eran cuatro, arremolinadas en torno de las nuevas preocupaciones y similares afanes.
Hoy en particular es su día especial  avanzadas más de siete décadas nos reúne para desear que lo recorrido es reconfortante y se materializa en su descendencia, con mayor o menor suceso, y que lo que está por recorrerse tiene en ella un baluarte infranqueable pese al bombardeo de las nuevas formas de ver, entender, pensar y finalmente hacer las cosas.
¡Feliz cumpleaños Mamá!
Que el señor te colme de bendiciones